Milenio Digital me entrevistó sobre los desafíos y el futuro de los medios digitales


El medio argentino Milenio Digital me invitó a una charla extensa sobre algo que me apasiona y que forma parte de mi trabajo desde hace muchos años: los medios digitales, la comunicación y cómo todo esto sigue cambiando a un ritmo que no para. La entrevista abarcó temas que van desde mis primeros años en internet hasta lo que pienso hoy sobre inteligencia artificial, marca personal y el valor de construir algo sólido en un mundo que premia lo inmediato.


Mis primeros años en internet

Empecé a trabajar en el entorno digital en un momento en que muy pocas personas en Uruguay tenían acceso a la red. Tenía más contactos vinculados al mundo digital en Brasil que en mi propio país. Mi primer sitio web ya contaba con una cámara en vivo e interacción en tiempo real, algo que hoy parece cotidiano pero que en ese momento era una novedad.

Esa historia importa porque me dio una perspectiva que pocos tienen: viví de cerca cada gran transformación digital. Los portales, los foros, los blogs, Orkut, Facebook, Instagram, YouTube, TikTok y ahora la inteligencia artificial. Cada etapa tuvo sus reglas, sus plataformas y sus tendencias. Y en cada una aprendí algo diferente.


Lo que no cambió en todo ese tiempo

A lo largo de la entrevista volví varias veces sobre una misma idea:

«La tecnología cambia, las plataformas se renuevan y las tendencias pasan, pero la confianza permanece.»

Hoy cualquiera puede generar alcance. Con el celular adecuado, una buena edición y algo de suerte, cualquier persona puede volverse visible de un día para otro. Pero visibilidad no es lo mismo que credibilidad. Y credibilidad no es lo mismo que reputación. Son tres cosas distintas, y la única que realmente importa a largo plazo es la última.

El alcance sin respaldo termina siendo una burbuja. Lo veo constantemente en proyectos que crecen muy rápido y desaparecen igual de rápido, sin dejar nada construido detrás.


Redes sociales y medios: no es una guerra, es una convivencia

Me preguntaron si las redes sociales terminaron desplazando a los medios tradicionales. Mi respuesta fue clara: no lo creo. Lo que hicieron las redes fue cambiar la manera en que descubrimos la información, pero no reemplazaron la necesidad de profundidad.

Las redes son perfectas para captar atención y generar conversación. Pero cuando alguien necesita tomar una decisión importante, investigar un tema en serio o verificar datos, busca una fuente confiable. Eso no cambió.

Lo veo en mis propios proyectos. Hay contenidos que tuvieron una repercusión enorme durante unos días y después desaparecieron. Y hay artículos que siguen generando visitas años después de haber sido publicados, simplemente porque responden una pregunta real. No veo una sustitución entre redes y medios, sino una convivencia donde cada uno cumple su función.


La democratización del contenido y sus consecuencias

Hoy cualquier persona con un celular puede publicar, y eso tiene un lado muy positivo: la comunicación se democratizó de una manera impresionante. Pero esa facilidad también trajo saturación. Nunca hubo tanto contenido disponible, y el desafío ya no es publicar sino lograr que las personas encuentren algo realmente útil entre miles de publicaciones.

«Hoy es más fácil que nunca parecer experto y más difícil que nunca serlo.»

Cuanto más contenido existe, más valor adquieren la especialización, la experiencia y la reputación. Publicar está al alcance de cualquiera. Convertirse en una referencia es otra historia.


Qué tienen en común quienes se mantienen vigentes

Me preguntaron qué características tiene un creador de contenido que logra mantenerse vigente en el tiempo, y mi respuesta fue una: experiencia real.

Construir una imagen atractiva en redes puede ser relativamente sencillo. Mantenerse vigente durante años es mucho más complejo. Quienes perduran desarrollan una identidad propia. Hay mucha presión por copiar lo que funciona, pero a largo plazo las personas recuerdan a quienes tienen una voz auténtica y una experiencia genuina detrás de lo que comunican.

«La reputación no depende de una publicación viral. Se construye lentamente.»


Inteligencia artificial: una oportunidad para quien sepa usarla

La IA fue uno de los temas centrales de la entrevista. Mi postura es clara: la veo como una oportunidad, no como una amenaza.

Estamos atravesando uno de los cambios tecnológicos más importantes desde la llegada masiva de internet. Muchas tareas que antes requerían horas hoy pueden resolverse en minutos. Recuerdo cuando transcribir una entrevista implicaba escuchar una grabación varias veces. Hoy existen sistemas que lo hacen en tiempo real. Lo mismo pasa en el plano visual, con herramientas capaces de crear imágenes con un nivel de realismo impensado hace pocos años.

Por supuesto, algunas tareas van a automatizarse y ciertos perfiles deberán adaptarse. Pero eso pasó con cada gran cambio tecnológico anterior: con la fotografía digital, con internet, con las redes sociales.

«La inteligencia artificial no reemplaza la experiencia, el criterio ni la creatividad. Lo que hace es multiplicar la capacidad de trabajo de quienes saben utilizarla.»


Los errores más comunes al construir una marca personal

El error más frecuente que veo, y que yo mismo cometí, es querer abarcar demasiado.

Durante años acepté trabajos muy diversos porque quería crecer y generar contactos. El problema es que todo lo que mostramos termina construyendo una imagen en la mente de las personas. Realicé una enorme cantidad de eventos, y aunque también desarrollaba campañas, producciones con modelos y otros proyectos creativos, gran parte del mercado terminó asociándome principalmente a ese rubro. Ahí entendí que una cosa es promocionar a los clientes y otra muy distinta es construir una marca personal.

También veo muchas personas preocupadas por parecer exitosas antes de desarrollar una trayectoria sólida.

«Hoy es fácil construir una imagen atractiva en redes. Mucho más difícil es sostener una reputación durante años.»


Calidad vs. cantidad: con qué me quedaría

Hace algunos años quizá habría dicho que ambas cosas eran igual de importantes. Hoy creo que la calidad tiene más valor.

Durante mucho tiempo internet premió a quienes publicaban más. Ahora existe tanta información que la cantidad dejó de ser una garantía. Hay artículos y proyectos que siguen generando resultados muchos años después de haber sido publicados porque responden preguntas reales. La constancia sigue siendo importante, pero si tuviera que elegir una sola cosa, elegiría la calidad.


La viralización no construye proyectos sólidos

Muchas empresas buscan viralización inmediata. Mi postura es directa: puede ser útil para ganar visibilidad, pero no alcanza para construir un proyecto sólido. Muchas veces se confunde popularidad momentánea con crecimiento real.

Incluso me han preguntado si conviene comprar seguidores para lanzar un proyecto con una imagen más fuerte. Mi respuesta siempre fue la misma: no lo recomiendo. He comenzado proyectos desde cero seguidores y nunca sentí vergüenza por eso. Los seguidores comprados pueden inflar una cifra, pero no generan una comunidad.

«La visibilidad puede comprarse, pero la confianza se construye con el tiempo.»


Por qué sigo apostando a tener una página web propia

Sigo creyendo que una página web propia es uno de los activos digitales más importantes que puede tener una persona o una empresa. Las redes sociales son herramientas muy valiosas para ganar visibilidad, pero no dejan de ser plataformas ajenas. Sus reglas cambian, los algoritmos se modifican y el alcance nunca está completamente bajo nuestro control.

Una web propia funciona de otra manera. Cada artículo, fotografía o proyecto publicado se convierte en parte de un patrimonio digital que crece con el tiempo. Además, las redes muchas veces incentivan a repetir fórmulas, y uno termina viendo a cientos de personas hablando de los mismos temas con formatos casi idénticos. Una página web permite desarrollar una identidad propia y profundizar en lo que realmente se quiere comunicar.

Después de tantos años trabajando en internet, sigo pensando que es una de las mejores inversiones digitales que alguien puede hacer.


Google sigue siendo clave, y esto no va a cambiar

Las redes sociales son espacios para descubrir contenido y entretenerse. Pero cuando una persona necesita resolver un problema concreto, investigar un tema o contratar un servicio, generalmente realiza una búsqueda. Lo veo de manera constante: muchas personas llegan a mis sitios web porque estaban buscando una respuesta específica, no porque hayan visto una publicación viral.

Y creo que eso seguirá siendo importante incluso con el crecimiento de la inteligencia artificial, porque las propias IAs necesitan encontrar fuentes confiables sobre las cuales construir sus respuestas.

«Las plataformas cambian. La necesidad de encontrar información confiable, no.»


Por qué trabajaría mi marca personal desde el principio

Con los años comprobé que las personas quieren saber quién está detrás del trabajo. Mi sitio personal terminó generando más valor que muchas marcas genéricas porque permitía asociar claramente una trayectoria con una persona real.

También descubrí que cuando alguien está en otro país y no te conoce, se apoya en señales objetivas: trabajos realizados, presencia digital, autoridad de un sitio web y el historial construido durante años. Eso me hizo comprender el valor real de una marca personal sólida, y es algo que hoy aplico de forma consciente en todo lo que hago.


Especializarse sin perder amplitud

La especialización es cada vez más importante en internet. Los proyectos enfocados en áreas concretas suelen generar comunidades más comprometidas. En mi caso trabajé en fotografía, video, desarrollo web, SEO, medios digitales e inteligencia artificial, y todos esos conocimientos terminaron complementándose.

El error aparece cuando se intenta comunicar todo al mismo tiempo y sin una dirección clara. Las personas necesitan entender rápidamente cuál es tu propuesta de valor. Lo que haría diferente es comunicar con mayor claridad desde el principio cuál es el eje principal de mi trabajo.


Qué diferencia a un profesional de otro en el mundo digital

La diferencia está en la experiencia, los resultados y la reputación construida con el tiempo. Muchas veces se confunde visibilidad con posicionamiento profesional. Una persona puede estar muy presente en redes y eso no significa necesariamente que sea la mejor en su área.

Hoy es más fácil que nunca afirmar experiencia, pero mucho más difícil demostrarla. La verdadera diferencia aparece cuando ese recorrido puede verificarse. En una época donde la imagen pública pesa tanto, la trayectoria documentada tiene un valor enorme.


El futuro no es solo video corto

El video corto seguirá siendo importante, pero también empieza a mostrar signos de saturación. Cada día aparecen millones de videos muy parecidos y resulta cada vez más difícil diferenciarse únicamente por ese formato.

Hay temas que no pueden desarrollarse en treinta segundos. Si el video corto fuera suficiente para todo, Google no seguiría teniendo la relevancia que tiene. No veo un futuro dominado por un solo formato, sino por la convivencia de varios que se complementan: el video capta atención, el artículo desarrolla una idea, la entrevista ofrece contexto, el podcast genera otro tipo de vínculo.


La habilidad más importante para trabajar en medios digitales hoy

Si tuviera que elegir una sola habilidad para recomendar a alguien que quiere trabajar en medios digitales, diría SEO. Ayuda a entender cómo funciona internet, cómo buscan información las personas y cómo conectar contenido con necesidades reales. Después sumaría comunicación, fotografía, video e inteligencia artificial. Pero comprender cómo se encuentra la información sigue siendo una ventaja enorme.


El mito que me gustaría derribar

Que tener muchos seguidores equivale automáticamente a tener éxito. Los números pueden abrir puertas, pero no reemplazan la reputación ni una trayectoria sólida. He visto grandes audiencias con pocos resultados reales, y proyectos pequeños que crecieron enormemente gracias a la confianza que generaban.


El consejo con el que cierro

Si tuviera que dar un solo consejo a alguien que quiere construir una trayectoria sólida en el mundo digital, sería este: pensar a largo plazo.

Vivimos una época donde todo empuja hacia lo inmediato. Pero las cosas que realmente tienen valor se construyen durante años, trabajando sobre la reputación, la confianza y una trayectoria que pueda demostrarse con hechos concretos.

«Las plataformas cambian, las tendencias pasan y la tecnología evoluciona. Lo que permanece es el camino recorrido.»


Entrevista a Pablo Pena en el portal argentino Milenio Digital