Uruguay inaugura el Centro Nacional de Inteligencia Artificial Instituto Vidart en el LATU
Uruguay Innova inauguró en el LATU el Instituto Vidart, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Uruguay. El centro busca investigar con estándares internacionales, formar investigadores y conectar el conocimiento con las empresas, el sector productivo y el Estado.

El nuevo centro de investigación, cuya inauguración estuvo a cargo de Uruguay Innova, se propone desarrollar inteligencia artificial con estándares internacionales, formar investigadores y tender puentes entre el conocimiento científico, las empresas, el sector productivo y el Estado. Su primera línea de trabajo se enfocará en el análisis de imágenes, y ya hay nuevos llamados en preparación para 2027.
Uruguay volvió a dar un paso importante en la construcción de capacidades propias en inteligencia artificial. En un acto organizado por Uruguay Innova, quedó inaugurado el Centro Nacional de Inteligencia Artificial Instituto Vidart, un espacio de investigación que funcionará en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).
Uruguay Innova (U+I) es un programa estratégico del Estado, liderado por la Presidencia de la República, orientado a impulsar el desarrollo económico y social del país a partir del conocimiento y la innovación. Entre sus cometidos está articular y potenciar el ecosistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, y es en ese marco que impulsa la creación del Instituto Vidart.
La propuesta va más allá de la investigación de vanguardia. Junto con generar conocimiento y formar nuevos investigadores, el centro nace con la vocación de conectar de forma directa a la academia, las empresas, el sector productivo y el Estado.
Detrás de la iniciativa hay una convicción sencilla: Uruguay ya cuenta con investigadores, universidades y capacidades científicas de peso. Bien aprovechada, la inteligencia artificial puede potenciar ese conocimiento, acelerar los procesos de investigación y ayudar a resolver problemas muy concretos del país.
Investigación con estándares internacionales
El Instituto Vidart fue pensado desde el inicio para trabajar con estándares internacionales de calidad, produciendo conocimiento en áreas estratégicas de la inteligencia artificial y buscando que ese trabajo tenga una aplicación real.
La idea, además, es que el centro no quede encerrado en sí mismo. Por el contrario, se espera que mantenga un diálogo permanente con el resto del ecosistema científico y tecnológico.
Con ese objetivo, el instituto se propone vincular la investigación con empresas, universidades, investigadores, el sector productivo y organismos del Estado, para que los resultados puedan trasladarse a distintos ámbitos de la sociedad y la economía uruguaya. El desafío no es menor: producir conocimiento de alto nivel y, a la vez, lograr que tenga un efecto multiplicador.
¿Por qué se llama Instituto Vidart?
El nombre no es casual. El centro homenajea a Jorge Vidart, un ingeniero que tuvo un rol clave en los primeros pasos de la informática y la computación en Uruguay.
Vidart integró el grupo que impulsó la creación de la primera carrera de computación del país, ligada a la Universidad de la República. Aquella apuesta ayudó a cimentar la formación profesional en un área que, décadas más tarde, se convertiría en uno de los sectores tecnológicos más dinámicos de Uruguay.
Su recorrido también lo llevó a Endeavor, donde promovió iniciativas de investigación, desarrollo y formación de doctorados, siempre atento a la vinculación entre el mundo académico y el sector privado. Ponerle su nombre al instituto es, en el fondo, una forma de reconocer esa trayectoria y esa manera de entender la tecnología: conectando educación, investigación, innovación y empresas.
Maestrías, doctorados y formación de investigadores
Uno de los rasgos más interesantes del proyecto es que el Instituto Vidart no se limitará a los proyectos tecnológicos. La formación de nuevas generaciones de investigadores ocupa un lugar central, con posgrados, maestrías y doctorados orientados a la inteligencia artificial.
La apuesta es clara: construir capacidades que se queden en el país y le permitan a Uruguay aumentar su producción científica y tecnológica. Así, el centro aspira a ser un lugar donde se genere conocimiento de frontera y, al mismo tiempo, donde estudiantes e investigadores puedan desarrollar su carrera trabajando en proyectos conectados con necesidades reales.
La primera línea de investigación: inteligencia artificial e imágenes
Para empezar a andar, el Instituto Vidart anunció que los primeros llamados a investigadores se realizarán a fines de septiembre de 2026. La línea inaugural estará dedicada al análisis de imágenes, un campo en plena expansión dentro de la inteligencia artificial y con aplicaciones potenciales en los más diversos sectores.
En paralelo, el centro abrirá convocatorias para recibir propuestas de nuevas líneas de trabajo. La meta es definir en los próximos meses tres líneas adicionales que puedan ponerse en marcha a comienzos de 2027. De este modo, el instituto irá armando poco a poco una agenda de investigación propia, en la que las oportunidades tecnológicas se crucen con las necesidades científicas, productivas y sociales del país.
Salud: IA para la detección temprana del autismo
Durante la presentación se compartieron ejemplos concretos de cómo la inteligencia artificial puede ayudar a resolver problemas específicos. Uno de ellos apunta a la salud y, en particular, a la detección temprana del autismo.
Aplicadas a este tipo de investigaciones, estas herramientas pueden analizar información y detectar patrones que sirvan de apoyo a los especialistas. La aclaración es importante: se trata de un complemento, no de un reemplazo de los profesionales responsables. Es, justamente, el enfoque que se le quiere dar al centro: tecnología orientada a aplicaciones con impacto real en la vida de las personas.
Agro: análisis de imágenes satelitales
El agro es otro de los terrenos donde ya asoman oportunidades. Entre los ejemplos mencionados figura el análisis de imágenes satelitales con inteligencia artificial para identificar distintos tipos de plantaciones.
Procesar imágenes de forma automatizada permite estudiar grandes extensiones de territorio y obtener información que, hecha a mano, resultaría muy difícil de manejar. Para un país con un sector agropecuario tan relevante en lo económico como Uruguay, esa capacidad abre nuevas puertas para el monitoreo y el análisis de los sistemas productivos.
«Ganar tiempo» para investigar
Una de las ideas que más se repitió durante el acto fue la de usar la inteligencia artificial para ganar tiempo. La investigación científica exige trabajar con volúmenes enormes de información, y buena parte de la jornada de un investigador puede irse en leer, clasificar, procesar y analizar datos.
Ahí es donde la tecnología puede dar una mano, liberando horas para lo que realmente requiere criterio humano: formular preguntas, interpretar resultados, plantear hipótesis y buscar soluciones. No se trata de reemplazar a los investigadores, sino de potenciarlos.
Uruguay tiene investigadores y equipos académicos de primer nivel, tanto en el ámbito público como en el privado. El reto pasa por sumar herramientas que ayuden a aprovechar mejor ese capital humano y a acelerar los procesos de investigación.
Un punto de encuentro entre ciencia, empresas y Estado
El Instituto Vidart también quiere cumplir un papel de articulación. La propuesta busca reunir en un mismo ecosistema a actores que muchas veces caminan por separado: investigadores, universidades, empresas, sector productivo y Gobierno.
La inteligencia artificial puede oficiar de lenguaje común entre todos ellos, dando lugar a proyectos que parten de problemas concretos y derivan en conocimiento y soluciones aplicables. En esa línea, el centro aspira a ser un lugar donde la ciencia dialogue de manera directa con lo que necesitan las empresas y el Estado.
Uruguay frente a una tecnología que avanza rápidamente
La velocidad con la que evoluciona la inteligencia artificial plantea un desafío particular para países como Uruguay. Las herramientas cambian de un día para otro, y la capacidad de investigar y desarrollar será cada vez más determinante para no quedar en el rol de simple consumidor de tecnología pensada en otro lado.
En ese escenario, tener un centro dedicado a la investigación en inteligencia artificial fortalece la posibilidad de generar conocimiento propio, formar especialistas y participar en el diseño de nuevas soluciones. Hacia allí apunta el Instituto Vidart.
Un proyecto que recién comienza
Con su instalación en el LATU, los primeros llamados a investigadores previstos para septiembre y nuevas líneas proyectadas para 2027, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial Instituto Vidart —impulsado por Uruguay Innova— inicia una etapa que combina tres objetivos: investigar, formar y conectar.
Investigar para generar conocimiento de nivel internacional. Formar investigadores a través de maestrías, doctorados y otros posgrados. Y conectar ese conocimiento con las empresas, el sector productivo y el Estado para que se traduzca en soluciones concretas. Las primeras experiencias en imágenes, salud y agro permitirán ver, en los próximos meses, cómo esa visión empieza a tomar forma.
En un contexto internacional donde la inteligencia artificial está transformando la ciencia, la economía y la manera de trabajar, Uruguay busca desarrollar sus propias capacidades para no quedar al margen del cambio. Con Uruguay Innova al frente de su puesta en marcha, el Instituto Vidart se suma como una nueva pieza del ecosistema científico y tecnológico nacional, con la misión de acelerar la investigación, generar conocimiento y lograr que la inteligencia artificial aporte al desarrollo del país.
Más información
El Centro Nacional de Inteligencia Artificial Instituto Vidart invita a investigadores y personas interesadas a conocer sus actividades, convocatorias y futuras líneas de investigación a través de vidart.uy.



