Natalia Oreiro, invitada especial del Renato Papiccio Runway en el Sofitel Carrasco
Natalia Oreiro fue invitada especial del Renato Papiccio Runway en el Sofitel Carrasco: diseño de cuatro países y un desfile a beneficio de Honrar la Vida.

Natalia Oreiro fue la invitada especial de la primera edición en Montevideo del Renato Papiccio Runway, el desfile que el viernes 2 de octubre reunió a diseñadores de Argentina, Chile, Colombia y Uruguay en el Sofitel Montevideo Casino Carrasco & Spa. La noche tuvo además un fin solidario: parte de lo recaudado se destinó a la Fundación Honrar la Vida, que acompaña a mujeres en tratamiento oncológico y ginecológico en el Pereira Rossell.
El evento fue producido por el argentino Renato Papiccio, con más de 35 años en la industria de la moda y que fue socio de Roberto Giordano en los grandes desfiles de los años 90. Con este nuevo formato, el productor apuesta a devolverle al desfile su carácter de acontecimiento y a reunir en una misma pasarela lo mejor del diseño latinoamericano.
En la previa, Papiccio explicó que para él un diseñador es un artista y que cada colección funciona como una obra: reúne creatividad, materiales, oficio y una mirada propia sobre la sociedad.
Natalia Oreiro: “Recuerdo ser muy niña y quedarme maravillada”
La actriz y cantante uruguaya fue una de las figuras más esperadas de la noche. Valoró que Montevideo sea sede de encuentros que combinan moda y solidaridad, y contó que su vínculo con el edificio del Sofitel viene de la infancia.
“Este es un hotel emblemático. Recuerdo ser muy niña y pasar y quedarme maravillada con su arquitectura”.
También celebró que diseñadores uruguayos y extranjeros pudieran mostrar sus colecciones en la ciudad con una causa detrás. “Me parece hermoso que se hagan este tipo de eventos que mezclan glamour y solidaridad en Montevideo”, dijo.
Cinco diseñadores de cuatro países en la pasarela
Por Argentina desfiló Fabián Zitta, con su alta costura de fuerte construcción arquitectónica. Chile llegó con Vedelia Donoso, conocida por el trabajo artesanal, la corsetería y los volúmenes. Desde Colombia se presentó Gina Vargas de Roemmers, dedicada a rescatar y poner en valor técnicas textiles y artesanales latinoamericanas.
Uruguay tuvo doble representación: Nicolás Osano, con una propuesta romántica y femenina de transparencias, encajes, gasas, sedas y bordados, y Carolina Criado. Que el diseño local compartiera escenario con nombres internacionales era uno de los objetivos que Papiccio se había fijado para este debut en Montevideo.
A beneficio de la Fundación Honrar la Vida
Parte de la recaudación fue para la Fundación Honrar la Vida, que trabaja en el Hospital de la Mujer Dra. Paulina Luisi, dentro del Centro Hospitalario Pereira Rossell.
La organización nació de un grupo de pacientes que se acompañaban entre sí: su vínculo con el Pereira Rossell empezó en 2007 y en 2009 el hospital reconoció formalmente ese grupo de apoyo. Hoy brinda apoyo integral a mujeres en tratamiento ginecológico y oncológico, y también en las etapas posteriores: seguimiento, talleres, contención emocional, actividades para fortalecer la autoestima y una casa que aloja a pacientes en situación de vulnerabilidad o que viajan desde el interior para hacer su tratamiento.
El desfile se realizó, además, en octubre, el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama.
Por qué el desfile en vivo sigue importando
Papiccio defiende la pasarela presencial en una época en que buena parte de la moda se consume a través de las redes sociales. Reconoce que lo digital multiplica el alcance de cualquier producción, pero sostiene que estar ahí es otra cosa: permite apreciar el trabajo detrás de cada colección y entender el diseño como algo más que vestuario.
De ahí la elección del Sofitel Carrasco. Según había explicado, la arquitectura y la historia del edificio ofrecían el marco justo para que las prendas dialogaran con el entorno.
Próxima parada: Punta del Este
El Renato Papiccio Runway nació con vocación de continuidad. Antes del debut, su organizador adelantó que la idea es repetirlo todos los años en el Sofitel y llevar el formato también a Punta del Este.
Esta primera edición montevideana dejó sentadas las bases: diseño latinoamericano, Natalia Oreiro como invitada, un edificio emblemático de Carrasco y una causa solidaria detrás de cada salida a la pasarela.



