¿Todavía sirven los códigos QR? Mi experiencia personal

Recuerdo que mi primera tarjeta personal con código QR fue en 2009. Para muchos parecía algo revolucionario, casi mágico, pero para mí no fue tan útil: ya tenía mi web desde hacía más de 20 años, y la gente podía encontrarme sin necesidad de escanear nada. Volver a algo que ya había probado hace años no es algo que me motive para crear contenido, pero aun así la gente me sigue preguntando sobre su utilidad.

Aun así, la tecnología siempre me llamó la atención. Incluso antes de tener mi web pablopena.com, ya había creado el portal technologiesweb, que justamente trataba sobre tecnología web, prácticamente cuando Internet empezaba a llegar a Uruguay, con esos módems que hacían ruido al conectarse y donde cada página cargaba despacio, pero era emocionante ver cómo todo empezaba a funcionar.

Hace años participé en un gran evento en Chile que hacía preguntas sobre tecnología, y terminé ganando un premio relacionado con los QR: una cantidad enorme de caviar y productos gourmet que no pude traer a Uruguay. Al llegar al aeropuerto, los perros aduaneros se dirigieron directo hacia mi amiga, solo porque se había guardado un alfajor del avión… ¡imaginate con todo ese caviar! Fue imposible traerlo, y hasta hoy nos reímos cada vez que lo recordamos.

Con el tiempo, los QR empezaron a aparecer en publicidad, folletos y algunos eventos, aunque seguían siendo más curiosidad que herramienta práctica. Recién en la última década se volvieron parte de la vida diaria: pagos digitales, menús de restaurantes, tickets y trámites online.

Hoy muchos se preguntan si los QR siguen siendo útiles o si ya están obsoletos. Desde mi experiencia y la de gente cercana, depende mucho del contexto:

  • Para negocios y marcas, siguen siendo una forma rápida y directa de conectar a la gente con información, sitios web o promociones, especialmente en eventos y presentaciones.
  • Para profesionales como mi amigo violinista, los QR pueden servir para dar acceso a su repertorio, videos o contacto en un concierto, facilitando que el público interactúe sin complicaciones.
  • Para personas como yo, que ya tenemos presencia online consolidada, muchas veces los QR son más un extra que una necesidad real.

💡 Hoy, algo que cumple un rol similar al QR pero con tecnología más moderna son los enlaces NFC o los códigos integrados en apps, donde acercás tu teléfono y ya se abre directamente la información o el contacto, sin necesidad de cámara ni escanear nada. Ese tipo de herramientas son mucho más fluidas y “naturales” para la gente de hoy, y es ahí donde me interesa enfocar mi atención: lo nuevo, lo innovador, lo que realmente aporta algo diferente.

Codigo QR en 2026

En definitiva, los QR no están obsoletos, pero su valor depende de cómo y para quién se usen. Para mí, siempre será más emocionante explorar lo que viene que volver a lo que ya probé… aunque eso no quita que tenga recuerdos divertidos de aquellos primeros años, tarjetas y premios imposibles de traer a casa.

Boletín Informativo

Ingrese su email para suscribirse al boletín informativo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *