Cuando el glamour perdió foco

En los últimos años me vienen llegando capturas de fotos publicadas por algunas de las principales revistas de Uruguay con errores visuales realmente difíciles de ignorar.

Imágenes con deformaciones ópticas, rostros apagados por mala iluminación, tonos de piel poco naturales, ojos hundidos, fondos desordenados y una edición prácticamente inexistente.

Y lo más llamativo es que no estamos hablando de publicaciones improvisadas.
Estamos hablando de revistas que durante décadas construyeron su prestigio justamente a través de la estética, el glamour y el cuidado visual.

Por eso surge una pregunta inevitable:
¿en qué momento las revistas “premium” dejaron de cuidar la imagen?

Antes una foto representaba a la revista

Hubo una época donde aparecer en una revista importante en Uruguay implicaba cierto estándar de calidad.

Existía una selección fotográfica más rigurosa, dirección de arte, mejor iluminación, retoque profesional y una mirada estética mucho más cuidada.

La fotografía no era simplemente un registro social.
Era parte de la identidad del medio.

Hoy, en cambio, muchas coberturas parecen realizadas con apuro, sin correcciones mínimas y con resultados que incluso terminan perjudicando visualmente a las propias personas fotografiadas.

El público ahora nota todo

Antes estos errores podían pasar desapercibidos.
Hoy no.

Las redes sociales acostumbraron a la audiencia a consumir imágenes mucho más cuidadas. Incluso creadores independientes entienden conceptos básicos de iluminación, color, pose y edición.

Por eso, cuando una revista importante publica una foto técnicamente pobre, el contraste se vuelve inmediato.

Y no es un problema de cámaras.
La tecnología actual permite lograr resultados excelentes incluso con equipos accesibles.

El problema parece pasar más por:

  • la falta de tiempo,
  • la reducción de presupuestos,
  • la pérdida de editores visuales,
  • y cierta desaparición del criterio estético.

La imagen también construye prestigio

En revistas sociales, de moda o lifestyle, la fotografía no acompaña el contenido:
la fotografía ES parte del contenido.

Y quizás ahí esté uno de los mayores desafíos de muchos medios tradicionales uruguayos hoy.

Volver a entender que la calidad visual no es un detalle menor.

Es parte fundamental del prestigio que durante años construyeron.